Mirar la realidad ya no me asusta.

Escuchar en silencio el retorno de tu voz

ahuyenta mi temor

aflora mi esperanza.

Si me arrullo en tus noches frías

¿Dejaras posarme en ti?

Es mi soledad

latente

e incesante

que busca consuelo en tu regazo lejano.

El tiempo inagotable

como fuego pertinaz de mis entrañas

sufridas solo por amor,

se consumen en la nada

de cada mañana voraz .

Camino y ya no tengo miedo.

 

Imagen: Art or Porn